jueves, 27 de octubre de 2011

Cuestión de perspectiva

Para los medios de comunicación todo es cuestión de perspectiva. Rosario es antipática, luego es culpable, situación que "PONE", como dice el gran chaman de la gastronomía peruana posmoderna y con altas tasas de desnutrición, Gastón Acurio. ... El padre de Ciro, hombre respetable, es admirado por todos como un ejemplo de abnegación y compromiso filial, lo que también "PONE" tanto como el melodrama bailable más rentable del fin de semana, luego nadie se acuerda de las miles de madres y padres de familia que todavía siguen buscando a sus familiares desaparecidos en la década del ochenta y noventa, como una tal Angélica Mendoza de Ascarza, que tal vez les suene a algo; pero eso no "PONE", es de mal gusto, mencionarlo tiene un aire a estética chicha, un atentado contra el buen gusto combinar polleras y desaparecidos muertos de hambre con la policromía cool del set de televisión a lo CNN en español. En fin, suena caviarón y a aguafiestas. Sería bueno sacar la cabeza del water de los medios de comunicación de vez en cuando. Ver al padre de Ciro es entender, aunque sea un poquito, el vernos, como bien dijo Carlos Iván Degregori antes de morir, "reencarnados en una señora de polleras, campesina, pobre, quechua, violada cinco o diez veces seguidas y tuvieran después que levantarse para emprender un vía crucis por las instalaciones militares y por los juzgados civiles en las capitales de su distrito, provincia, departamento, hasta llegar a Lima, a veces varias veces ida y vuelta en busca de sus hijos, padre o esposo, para darles cristiana sepultura sin encontrar alivio a su dolor en 15, 20 o 25 años. No se lo deseo porque dudo de que ellos, como la mayoría de peruanos, me incluyo, tendríamos el valor, la tenacidad y la dignidad de esas miles de mujeres que, cuando se escriba la historia definitiva de esos años aciagos, serán nuestras principales heroínas.